Zavateri, Lorenzo Gaetano

Violinista virtuoso y compositor

Italiano Barroco

Bolonia, 9 de agosto de 1690 - †Bolonia, 1764

Lorenzo Gaetano Zavateri, estudió violín con Giuseppe Torelli y composición con Antonio Luca Predieri. Zavateri es un ejemplo entre los músicos italianos, pues como violinista virtuoso viajó durante un tiempo de corte en corte por toda Europa. Desde 1725 se radicó en su ciudad natal de Bolonia y vivió allí como músico de iglesia y de la corte.

Basílica de San Petronio, Bolonia

En 1717 fue incluido en el círculo ilustre de la Accademia Filarmonica. En los registros de la “capella musicale” de San Petronio su nombre es citado con frecuencia como violinista o intérprete de viola. El estilo de Zavateri corresponde al de su época y se inspiró en ejemplos de Antonio Vivaldi o de Haendel. Entre sus alumnos se destacan varios nobles, entre ellos el conde Cornelio Pepoli Musotti y el violinista Francesco Landini, que no debe ser confundido con el compositor del mismo nombre del Renacimiento temprano.

No se requiere mucho espacio para hablar de sus composiciones, pues aunque vivió hasta los 74 años, Zavateri parece haber publicado simplemente dos colecciones de obras.

Solamente una de ellas, los "Concerti da Chiesa e da Camera" (Op. 1), se publicó en 1735 y fue elogiado por el célebre padre Martini "una inteligencia bien refinada". Dedicado a su alumno y mecenas, el conde Cornelio Pepoli Musotti, los 12 conciertos contienen suficientes rasgos individuales y una diversidad suficiente de ideas para llamar nuestra atención. Cuatro de las obras son los conciertos ripieno mientras que otros dos son sinfonías de ópera en el carácter y el diseño. Los seis restantes ocupan una posición intermedia entre el concerto grosso y el Concierto para violín solo -uno de ellos, el Nº 10, es para dos violines- y son los que, en conjunto, hacen una impresión más profunda.

El acento musical de Zavateri es similar al de Vivaldi, pero hay momentos en que está más cercano en espíritu a Haendel e incluso, aunque muy poco, a Monteverdi. Los giros notablemente intrépidos o ligeramente caprichosos de Zavateri le ayudan escasamente a evitar las figuras triviales.

Adagio del "Concerto ottavo en Mi bemol Mayor"