Stuck, Jean-Baptiste

Violonchelista y compositor

Italiano- Francés Barroco

Livorno, Italia, 6 de mayo de 1680 - †Paris, Francia, 8 de diciembre de 1755

Poco se conoce de los primeros años de Giovanni Battista Stuck (su nombre italiano).

Frontispicio de la primera edicion de las cantatas de Jean-Baptiste Stuck - 1706

A pesar de su nombre de sonido franco-alemán, provenía de una familia de comerciantes austriacos, y era hijo de Giovanni-Giacomo Stuck y Barbera Hellerbeck. En Italia se formó en el virtuosismo del chelo y desde 1702 estuvo al servicio de la Condesa de Lemos en Nápoles. Stuck escribió arias para la presentación de la ópera  "L'innocente inganno" de Tomaso Albinoni, que se interpretó bajo el nuevo de "Rodrigo in Algieri" el 10 de diciembre de 1702 en Nápoles en el Teatro San Bartolomeo. Poco después de esto, a los veinticinco años partió hacia Francia, donde permanecería el resto de su vida. En 1705 publicó la colección "Für das Jahr 1701" a través de la casa editorial  Ballard. En París fue miembro de la Chapelle royale y violonchelista al servicio del Duque de Orleans. Stuck publicó cuatro libros de cantatas, en 1706, 1708, 1711 y 1714.

En 1722 llevó el violonchelo a la orquesta de la ópera, desplazando la viola da gamba. Esto generó los ataques contra la música italiana de Le Blanc, defensor de la viola da gamba patria ante las pretensiones del extranjero violonchelo. Pero ya entonces, el afianzamiento de les goûts réunis -es decir, de la gentil fusión entre estilos- era un hecho inevitable. En 1733 recibió la ciudadanía francesa.

En sus "Confesiones", Jean-Jacques Rousseau se refiere a él como "Batistin", diminutivo de "Baptiste", sobrenombre con el que llegó a ser conocido. Stuck fue empleado por numerosas cortes dentro de la nobleza francesa, incluyendo la corte de Philippe II, Duque de Orleans, que sirvió como Regente en Francia desde 1715. Finalmente, Stuck pasó al servicio de la Corte Real, aunque no mucho tiempo después de la muerte del Regente en 1723, parece haber abandonado la composición para trabajar como virtuoso de violonchelo.

Las óperas de Stuck disfrutaron un nivel de éxito relativo que fue desde sólo moderado al fracaso; realmente fueron sus cantatas seculares, a menudo realizadas en la ópera, las que crearon su reputación como compositor. La más conocida de éstas en los tiempos modernos es "Héraclite et Démocrite", un curioso diálogo entre personajes alegóricos que representan el optimismo y el pesimismo.

El caso de Jean-Baptiste Stuck es paradigmático de los frecuentes transvases nacionales que protagonizó el mundo musical europeo de la época. En su obra a veces resulta difícil decidir si estamos ante una italianización de la música francesa… o más bien de un afrancesamiento de la italiana. El resultado, de cualquier forma, es hermoso de por sí. Arias ‘da capo’ y melismas al servicio del ideal poético más clásico, de la alegoría mitológica en torno al amor y de la claridad de cada acento.

El propio Stuck había escrito un divertissement titulado con más claridad que la famosa obra de Couperin: “L´Union de la musique italienne et française”, que se presentó en 1729 en el Concert Spirituel. A veces es difícil decidir si estamos ante una italianización de la música francesa… o más bien de un afrancesamiento de la italiana. El resultado, de cualquier forma, es hermoso de por sí. Arias da capo y melismas al servicio del ideal poético más clásico, de la alegoría mitológica en torno al amor y de la claridad de cada acento.

"Pleurez, pleurez mes tristes yeux" de la cantata "Heraclite et Democrite"