Juan IV de Portugal

Rey, músico y compositor

Portugués Barroco

Villaviciosa, España, 18 de marzo de 1604 - †Lisboa, 6 de noviembre de 1656

También conocido como "El rey músico" fue el primer rey de la Dinastía de Braganza.

Era hijo de Teodósio II, 7º Duque de Braganza y de Ana de Velasco y Girón (tataranieta de Alfonso de Aragón y La Mancha, hijo natural de Fernando II de Aragón).

Por su padre descendía por línea masculina de Manuel I de Portugal y, como duque de Braganza descendía de Juan I de Portugal por línea masculina, por lo que poseía derechos legítimos para aspirar al trono portugués. Felipe IV de España, que descendía por línea femenina de Manuel I de Portugal, reinaba en Portugal, habiendo heredado el reino de su padre y de su abuelo.

Juan IV de Portugal

El carácter religioso y pacífico del duque de Braganza le impedía hacer prevalecer sus legítimos derechos. Más arriesgada, su esposa, Luisa de Guzmán, duquesa de Braganza, le impulsó a ocupar el trono portugués: una poderosa revolución y conspiración dirigida por Don Juan, sustrajo a Portugal, en 1640, de la dominación española.

La Virreina Margarita de Saboya, Duquesa de Mantua logró huir, pero el ministro Vasconcellos fue muerto, y al día siguiente fue proclamado rey por el pueblo el Duque de Braganza con el nombre de Juan IV de Portugal, y confirmado luego por las cortes.

Como sucesor más directo de la antigua dinastía real portuguesa, se convirtió en el emblema de emancipación del país. Con la instauración del nuevo soberano se abrió un largo período de conflictos con España, que no reconoció al de Braganza y no cejó en sus esfuerzos por anexionarse Portugal hasta 1668, con la firma del tratado de Lisboa. Juan IV estableció alianzas con Francia, Dinamarca y Suecia, países enemigos de los Austria, y en 1641 pactó una tregua de diez años con las Provincias Unidas. Ejerció como mediador entre catalanes (trambién sublevados) y franceses y derrotó a los españoles en Montijo en 1644. Todas las colonias portuguesas, excepto Ceuta, le reconocieron como rey, y las aumentó con la recuperación de Brasil, que habían ocupado los holandeses, y de Angola.

Juan fue un patrón de la música y de las artes, y escritor considerablemente sofisticado sobre música; además de esto, era compositor. Durante su reinado reunió una de las bibliotecas musicales más grandes del mundo, pero fue destruida por el terremoto de Lisboa de 1755. Recibió una sólida formación musical estudiando desde muy joven con Roberto Tomar (1587-1629) y mostró gran devoción por el estilo antiguo. Reunió en su corte grandes músicos, entre los que destacó João Lourenço Rebelo.

Defendió mediante escritos el estilo de Palestrina y Victoria y es autor de una "Defensa de la música moderna" (Lisboa, 1649). Solo dos de sus motetes a cuatro voces se conocen: “Crux fidelis” y “Adjura nos”. El primero se mantuvo enormemente popular durante Cuaresma entre los coros de iglesia.

Fragmento del motete "Crux Fidelis"