Grillo, Giovanni Battista

Organista y compositor

Italiano Barroco

?, fines del siglo XVI - †Venecia, noviembre de 1622

Parece haber pasado una primera parte de su vida en Austria, posiblemente en Graz, pues algunas de sus composiciones se presentaron en forma de manuscrito por el músico de la corte de Graz Francesco degli Atti al Duque Ferdinando de Austria en 1613. La única música de iglesia impresa que sobrevive de Grillo fue dedicada al mismo príncipe cinco años más tarde.

Scuola Grande di San Rocco, Venecia

Un cronista veneciano, Giovanni Nicolò Doglioni, también informa que fue llamado a Italia desde el servicio de príncipes alemanes.

Pero nada se sabe con toda seguridad hasta 1612, cuando el 28 de agosto fue elegido organista de la cofradía religiosa veneciana, la Scuola Grande di San Rocco. Su elección fue cuestionada después por uno de sus competidores, Giovanni Picchi, pero el nombramiento de Grillo fue confirmado el 17 de marzo de 1613. Parece haber permanecido en este puesto hasta su muerte, porque tomó parte en las celebraciones de la fiesta de San Rocco cada año. En 1615, según “Musica vaga et artificiosa” de Romano Micheli, fue también organista en la iglesia de la Madonna dell'Orto, y se convirtió en primer organista de San Marco el 30 de diciembre de 1619. Grillo fue uno de los compositores que en 1621 escribieron música para el réquiem en Venecia para Cosimo II de Toscana (Monteverdi fue otro). Su sucesor en San Marco fue nombrado en 1623, pero de acuerdo a los archivos de la  Scuola Grande di San Rocco y a una carta de Monteverdi (fechada el 31 de diciembre de 1622) parece que murió a mediados de noviembre de 1622.

La música de Grillo hace pensar en influencia de Giovanni Gabrieli. Su "Sacri concentus ac symphoniae" está muy modelada sobre "Sacrae symphoniae" de este último, e incluye una ‘Canzon pian e forte' para coro doble en el mismo estilo del de Gabrieli. La música de iglesia también es en la manera veneciana tradicional para 'cori spezzati', aunque cinco obras en este volumen son marcados 'concertata' y requieren acompañamiento de órgano que se proporciona, totalmente figurado, en la partitura del bajo continuo. Grillo no era tan de vanguardia como Gabrieli en estas obras, puesto que hizo menos para diferenciar entre solo y tutti (aunque recomendaba doblar partes en el último por medio de instrumentos); pero manejó el lenguaje de dúo eficazmente, y algunos de sus motetes son atractivos. Su música instrumental también es digna de recuperarse: experimentó con modelos formales, usando técnicas de estribillo (de nuevo a la manera de Gabrieli) y a veces sugiriendo ritmos de danza en varias secciones de una canzona.

"Sonata seconda a 7"