Gabrielli, Domenico

Violonchelista y compositor

Italiano Barroco

Bolonia, 15 de abril de 1651 - †Bolonia, 10 de julio de 1690

En Bolonia fue alumno destacado del violonchelista Franceschini en la basílica de San Petronio; también estudió composición con Legrenzi en Venecia  pero al parecer no tenía relación con los  Gabrieli venecianos.

Domenico Gabrieli

Miembro de la Academia Filarmónica desde el 23 de abril de 1676, en 1683 fue elegido presidente de la misma. El 20 de diciembre de 1680, luego de la muerte de su maestro Franceschini, asumió como violonchelista en San Petronio; fue un virtuoso aplaudido por todo el norte de Italia. Debido a sus prolongadas ausencias fue excluido temporalmente de la Capilla (1687-1688) y estuvo al servicio del Duque Francesco II d'Este de Modena durante esa década, antes de recuperar su puesto en Bolonia. Posteriormente fue músico del cardenal Pamphili, Gran Prior de Roma.

También se dedicó a la composición operística con un enorme éxito, produciendo doce obras entre 1683 y 1689, en Bolonia, Venecia, Módena y Turín. Las óperas, los tres oratorios que han sobrevivido, y algunas de las cantatas revelan una poderosa fuerza dramática, en especial en cuanto a la flexibilidad con que se acercaba a las diferentes formas, y a su uso de los instrumentos obbligato. Se publicaron sus obras “Balletti, Gighe, Correnti, Alemanda e Sarabande a violino e violone”, Op. 1 (1684), “Cantate a voce sola” (1691). En manuscrito se conservan “Ricercari per violoncello solo”, así como diversas obras instrumentales, entre las que encontramos notables  adiciones al repertorio de la trompeta sola, en las que su propio instrumento, el violonchelo, asume a menudo importancia.

Su mayor importancia reside, sin embargo, en el cello, ya que a través de sus interpretaciones y composiciones cobró importancia como instrumento solista. Su acercamiento básico a la escritura instrumental se realiza principalmente en Bolonia, incluyendo las típicas sonate de Petronio para una y dos trompetas, sin embargo, en las obras para violonchelo, especialmente en los ricercari sin acompañamiento, consigue su peculiaridad, mostrando un extremado cuidado por la sonoridad y la explotación de elaboradas figuraciones rítmicas y numerosas detenciones. Escribió dos sonatas para violonchelo y bajo continuo, un grupo de siete ricercari para violoncelo solo, y un canon para dos violoncelos. Entre sus contemporáneos, sus propias actuaciones como virtuoso en este instrumento le ganaron el apodo  de 'Minghino dal viulunzeel', una forma de dialecto que significa algo así como  "Dominante (por Domenico) del violonchelo".

"Sonata a seis con trompeta Nº 4" en Re Mayor