Fontana, Giovanni Battista

Violinista y compositor

Italiano Barroco

Brescia, h. 1571 - †Padua, 1630

Muy poco se conoce de su vida.

Quizá en Brescia tuvo contactos con su coterráneo Biagio Marini, al igual que él, uno de los más grandes virtuosos del violín de su época.

Basílica de Santa Maria Assunta, Brescia

Casi toda la información conservada sobre él viene del prólogo de su  publicación póstuma en Venecia  en 1641 de 18 sonatas: “Sonate a 1.2.3. per il violino, o cornetto, fagotto, chitarone, violoncino o simile altro istromento”. Contiene todas sus obras existentes y proporciona los únicos detalles conocidos de su vida. Es descrito como procedente de Brescia y como también habiendo trabajado en Venecia, Roma y finalmente Padua.

Otros documentos pueden referirse al músico. Uno de ellos, una tasación de propiedad de 1627 para un Gio: Batta Fontana, da su edad como 38 años, su residencia como Padua, y se refiere a amplias conexiones con Brescia. Un 'atto di morte' fechado el 7 de septiembre de 1630 para un “Zan Batta Fontana” de 50 años, es el único entre los registros de muerte paduanos de 1625–30 sobre una persona que lleva ese nombre. Su muerte se atribuyó a ‘la voracidad de la pestilencia' de la plaga que azoló el norte de Italia en los años 1630–31.

La colección de 1641 comprende seis sonatas para violín sólo y continuo y 12 sonatas para conjunto para uno a tres violines y continuo, el último grupo incluyendo a menudo una parte concertante  para fagot o violoncelo técnicamente exigente.

Están entre algunas de las sonatas más antiguas de esta forma. Se desconoce cuándo escribió estas obras para uno, dos y tres violines y fagot. Enmarcadas en el laberíntico e improvisatorio estilo de la sonata italiana de principios del siglo XVII, no carecen, con todo, de cierta originalidad, así como de algunos rasgos anticipatorios. El título del frontispicio de la edición original especifica que puede usarse la corneta en lugar del violín.

La música es bastante polifónica en su concepción, incluso con la línea baja actuando más como una voz individual separada que como un verdadero bajo fundamental. Obras como las sonatas 5, 6 y 16 muestran que Fontana era una figura destacada en el desarrollo temprano de la sonata, sobre todo la sonata solista, de la que él y Marini fueron los primeros compositores importantes. En 1608 tal era su fama que motivó al bresciano Cesario Gusago a dedicarle las “Sonate e Sinfonie”.

Comienzo de la "Sonata Sexta en La menor" interpretada con violín y clavecín