Février, Pierre

Organista y compositor

Francés Barroco

Abbeville, 21 de marzo de 1696 - †París, 5 de noviembre de 1760

Era el hijo mayor del organista Pierre Febvrier (1669–1706) y de Marie-Anne Lescouvette.

Sucedió a su padre como organista de St Vulfran en Abbeville el 7 de febrero de 1707 pero no asumió los deberes del cargo hasta el 1 de noviembre de 1714.

Colegio Jesuita de Louis-le-Grand, París

Aproximadamente al mismo tiempo fue nombrado también organista de Ste Catherine, Abbeville, sucediendo de nuevo a su padre. En septiembre de 1720 dejó Abbeville y se estableció en París, donde reemplazó a  Jean Landrin como organista del convento de los Jacobinos, en el sitio del actual Marché St Honoré, desde julio de 1721 hasta su muerte. Desde el 8 de marzo de 1732 hasta su despido el 27 de diciembre de 1740 fue organista de la iglesia colegiada de Ste Opportune. Al mismo tiempo, según Maupoint, actuó como sustituto de Louis Garnier y luego de Landrin en St Roch, y de Jérôme de La Guerre en la Ste Chapelle. Finalmente, fue organista del Colegio Jesuita de Louis-le-Grand. El 18 de marzo de 1736 y el 8 de diciembre de 1741, motetes suyos fueron interpretados en el Concert Spirituel. Dedicó su cantata "Le rossignol" a la Condesa de La Marck, a quien probablemente había dado lecciones de clavicordio. Después de su muerte, la protección de su hija menor, Cécile Anne, se confió al organista Charles Noblet.

Las obras sobrevivientes de Février –todas, al parecer, compuestas entre aproximadamente 1734 y 1741– muestran pruebas de un entrenamiento y de actitudes raras entre los organistas franceses de su generación. Hay una calidad de seriedad, de gran cuidado, que está ausente en la música de sus  colegas menores y es disimulado por el artificio elegante de sus mayores. Dos de las suites empiezan con fugas (Marpurg mencionó las ‘schöne Fugen auf Händelische Art'), casi las únicas en la música de clavicordio francesa. Los motivos de la allemande "La magnanime" se sostienen en una especia de manipulación calculada bastante extraña en la práctica francesa ordinaria. En su cantata "Le rossignol", la voz y el instrumento obbligato tienen que ejecutar juntos intrincados trabajos de filigrana.

Publicó dos libros de “Pièces de clavecin”, el primero en 1734 y el segundo, compuesto probablemente en 1737, que hasta fines del siglo XX se encontraba perdido, fue descubierto a fines de los años 1990 en una colección privada en Bélgica (Arenberg). Contiene dos suites para clavicordio que siguen un modelo similar, mezclando danzas y  piezas descriptivas de carácter en la tradición típica del barroco francés tardío.

"Le Délectable" de la Suite Nº 1 en La Mayor" - Clavicordio: Charlotte Mattax Moersch