Dognazzi, Francesco

Cantante (tenor) y compositor

Italiano Barroco

Mantua, bautizado 17 de marzo de 1585 - †?, después de octubre de 1643

No existe información acerca de sus estudios musicales.

Palacio Gonzaga, Mantua

Sirvió en la residencia de los Gonzaga en Mantua en las primeras cuatro décadas del siglo XVII, durante más de dos décadas como maestro di cappella. También estaba asociado con Santa Bárbara (la iglesia ducal), donde aparece registrado como cantante en mayo de 1600 y entre enero y mayo de 1611, y como canónigo desde 1623. Dognazzi también estuvo empleado en una iglesia de Servite en 1607 y probablemente en la capilla del cardenal Ferdinando Gonzaga en Roma entre junio y diciembre de 1612: un tenor llamado Don Francesco fue despedido por el Duque Francesco en junio de 1612 y fue contratado por el hermano del duque. En 1616 Ferdinando otorgó  a Dognazzi una pensión anual de 100 scudi y, luego de la muerte de Santi Orlandi en julio de 1619, lo nombró su maestro di cappella, un puesto previamente servido por Claudio Monteverdi (unos meses más tarde Dognazzi intentó, sin éxito, persuadir a Monteverdi para que reasumiera el cargo).

El talento vocal de Dognazzi le trajo reconocimiento e invitaciones para cantar en festividades de la Accademia dello Spirito Santo en Ferrara en 1624 y bajo Alessandro Grandi (i) en celebraciones religiosas en Bérgamo en 1628. Durante la guerra por la sucesión de Mantua Dognazzi fue al parecer uno de los músicos enviados a la corte imperial de Viena: una carta de enero de 1631 menciona a ‘Don Francesco nostro' entre los músicos. El año siguiente estaba de regreso en Mantua; es nombrado en las listas existentes de la corte de 1632 y 1637, y en relación con su música la proporcionó para los días de fiesta en Santa Bárbara. Se retiró en 1641 pero todavía estaba componiendo en octubre de 1643.

La música superviviente de Dognazzi  se reduce a cinco canciones sacras y dos colecciones impresas de canciones seculares. La primera colección, "Il primo libro de varii concenti", abraza los últimos principios expresivos y estructurales: declamación del texto crecientemente emotiva, contraste rítmico, cromatismo, variación estrófica (sobre el Ruggiero y romanesca), diálogos, sinfonías y bajo andante. El segundo libro, "Musiche varie da camera", cuyo contenido fue compilado por un oficial de la corte, es un volumen retrospectivo de madrigales para cinco voces y continuo.

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