Corradini, Francesco

Compositor

Italiano Barroco

Venecia, h. 1700 - †Madrid, España, 14 de octubre de 1769

Francesco Corradini inició su carrera como compositor teatral en Nápoles, pero nada sabemos sobre su formación y su actividad en Italia.

Palacioo Real de Madrid, España

Poco antes de 1728 se trasladó a España, donde permaneció por el resto de su vida y donde se casó con Teresa Marnara, aparentemente unos diez años mayor que él. En 1728 figura como Maestro de capilla del Prín­cipe de Campoflorido en Valencia, y llega a Madrid presumiblemente a finales de 1730 o comienzos de 1731. De­jando aparte su estancia valenciana, su actividad en España podría di­vidirse en dos grandes etapas; la primera incluiría los años entre 1731 y 1747 en la que su principal actividad conocida está vinculada a los teatros públicos madrileños. La segunda iría desde 1747 hasta su muerte, y estaría marcada por su cargo de Maestro de Música de Cá­mara de la reina viuda Isabel de Farnesio y de su hija la Infanta María Antonia, en San Ildefonso.

Por el contrario, su principal actividad laboral durante casi veinte años se desarrolló en el marco de los teatros públicos, compartiendo espacio con músicos de origen español, y logrando una continuidad en este entorno solo comparable a la de su coetáneo José de Nebra. Es sin duda, el ámbito de los teatros públicos donde Corradini desarrolló la parte más importante de su carrera como compositor.

Presenta una primera petición al Ayuntamiento en 1733, donde se propone como compositor perpetuo de la Villa de Madrid, encargándose de la composición anual de las obras más relevantes de la temporada teatral: autos, comedias de santos, zarzuelas o melodramas y bailes. Esta propuesta fue rechazada por inaceptable.

Esta negativa supuso un cambio en la orientación en las búsque­das laborales de Corradini, que se dirigió hacia las instituciones más consolidadas en España en cuanto a la contratación de músicos: las Capillas religiosas. Mostrando una tan legítima como interesada incli­nación hacia los repertorios sacros, acudió a las Descalzas Reales y a la Real Capilla en busca de un puesto que sólo llegó tras la muer­te de Felipe V. Mientras tanto Corradini continuó colaborando asiduamente en los teatros públicos, resultando muy significativo el carácter de algu­nas de sus intervenciones.

Desde su llegada a Madrid, el compositor se adaptó rápidamente a los requerimientos exigidos por las temporadas tradicionales, de este modo compuso música no solo para zarzuelas sino también para los autos o las comedias de magia. Sin embargo también es constante y llamativa su presencia en algunas óperas y melodramas que suponen la parte más novedosa de lo programado por el Ayuntamiento a partir de esos años. Por el carácter de estas iniciativas podríamos distinguir tres etapas: la primera entre 1731-1737, la segunda marcada por la temporada operística organizada en 1737-38, y la tercera incluiría los montajes de la década de 1740 hasta la muerte de Felipe V en 1746.

La muerte de Felipe V, implicó no sólo el cierre del teatro de Los Caños para la ópera durante más de 30 años, sino que supuso un mo­mento clave para la trayectoria profesional de Corradini al acompañar a la reina viuda como Maestro de Música de Cámara al palacio de San Ildefonso. Su presencia en los corrales públicos se hace menos fre­cuente y cesa por completo en 1749. A los años que podríamos llamar de transición (1747-49) pertenecen sus dos únicas intervenciones en el teatro cortesano; se trata de las obras en colaboración con Mele y Corselli: “La Clemencia de Tito” (1747) y “El Polifemo” (1748). Ambas fue­ron representadas en el coliseo del Buen Retiro y suponen el inicio de la intensa actividad operística desarrollada bajo el reinado de Fer­nando VI con supervisión de Farinelli.

En 1766 muere Isabel de Farnesio y por una orden real del 4 de septiembre de ese año se asegura a los criados de la reina (Corradini entre ellos) la continuidad de sus sueldos. En esta época, sin embargo, Isabel de Farnesio ya había dejado de ser uno de los ejes de la política cultural de la Corte, y otra generación de compositores italianos, entre los que se encuentra Nicola Conforto recibirán los encargos teatrales del Buen Retiro,

De esta última etapa de la vida de Corradini, los pocos datos co­nocidos proceden en parte de las peticiones que realiza su viuda al rey en 1769. Un incendio que destruyó su casa y sus muebles en 1753 lo dejó en precarias condiciones económicas, en momentos en que su actividad musical ya comenzaba a declinar, por lo que al momento de su muerte su viuda quedó aparentemente en la miseria.

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