Cordans, Bartolomeo

Sacerdote y compositor

Italiano Barroco

Venecia, 12 de marzo 1698 - †Udine, Friuli, 14 de mayo 1757

A la edad de dieciséis niños ingresa en la Orden de los menores observantes de San Francisco, donde proibablemente estudió música, pero en 1724 abandonó la orden franciscana, para convertirse en sacerdote.

Bartolomeo Cordans

Inicialmente Cordans desempeña las funciones de músico en la iglesia veneciana de San Giacomo di Rialto, tocando el órgano y enseñando a cantar a los clérigos. Más tarde, a partir de 1728 comenzó a componer melodramas puestos en escena en teatros de Venecia.

Por desgracia, las partituras de sus obras (“Ormisda” 1728, “La generosita' di Tiberio” 1729, “La Silvia” 1730, “Romilda” 1731, “La Rodelinda” 1732) se han perdido. Quedan solamente los libretos sobrevivientes los únicos testigos que dan testimonio de su actividad teatral. En la Biblioteca Nacional de París se encuentra el único fragmento musical superviviente de una ópera escrita por Cordans: un dúo de “Romilda”.

Su trabajo como músico en la ciudad lagunar se completó en 1733 con un breve tiempo como maestro sustituto de coro en el Ospedaletto, uno de los cuatro hospitales venecianos. En 1735 postula al puesto de maestro de capilla de la catedral de Udine, y en junio obtiene el importante puesto que ocupó hasta su muerte.

Después del nombramiento, Cordans se pone a trabajar de inmediato para reactivar la capilla musical udinesa que, después de la renuncia del maestro mantuano Paolo Benedetto Bellinzani ocurrida en 1721, había atravesado un período de decadencia. Los repertorios son renovados, Cordans compone para sus cantantes una gran cantidad de misas, himnos, motetes, salmos, letanías y otros tipos de cantos sacros, tanto a capella como en forma concertada, valiéndose en las celebraciones más solemnes de una orquesta enriquecida con oboe, flautas, trompetas y cornos.

En Udine Cordans abandona definitivamente el género melodramático para centrarse exclusivamente en la música sacra. Su repertorio instrumental está limitado a 24 sonatas para dos violines y bajo continuo, una sonata para violín y órgano, y algunas piezas para solo de órgano.

Dos días antes de morir, Cordans regala un retrato suyo y casi toda su producción sacra a los Deputati de Udine. Fué enterrado en la iglesia de San Francesco della Vigna en Udine. La ceremonia fue oficiada por los Padres Franciscanos, y la iglesia será más tarde demolida en la segunda mitad del siglo XIX.

Aunque casi todas las obras de Cordans aún no se han publicado, en la segunda mitad del siglo XIX algunas de sus composiciones a capella tuvieron una buena difusión gracias a algunas impresiones italianas y extranjeras. Más recientemente también se han vuelto a descubrir sus piezas para órgano. La obra más conocida de Cordans es el “Réquiem”, compuesto en 1738, de cuya partitura Cordans hizo donación al Capitolo de Cividale del Friuli y conservado hoy en el archivo del Estado de Udine.

En 1893 se creó en Udine el Gruppo Corale Bartolomeo Cordans di Colugna, como homenaje a la memoria del compositor, el que se ha dedicado a dar a conocer su música tan injustamente olvidada.

"Agnus Dei" - Coro Polifónico de Ruda