Conti, Francesco Bartolomeo

Intérprete de tiorba y mandolina y compositor

Italiano Barroco

Florencia, 20 de enero de 1681 - †Viena, Austria, 20 de julio de 1732

Poco se sabe sobre los inicios de Francesco Bartolomeo Conti. Sin duda es cierto que en plena juventud, precisamente entre 1699 y 1701, ya era un tiorbista apreciado no sólo en su Florencia natal, sino también en otras ciudades como Ferrara y Milán. En 1701 fue nombrado tiorbista auxiliar en la corte de los Habsburgo en Viena, donde la fama que disfrutaba le permitió obtener el mismo salario que el tiorbista principal, Horacio Clementi.

Presunto retrato de Francesco Bartolomeo Conti tocando la tiorba

Renunció en 1705, y en el carnaval  de 1706 debutó como operista con “Cleotide”. En 1708, con la muerte de Clementi, Conti fue promovido a tiorbista titular, cargo que ocupó hasta 1726. En el mismo año fue elegido miembro de la Academia Filarmónica de Bolonia y en 1711 fue nombrado vice-maestro de capilla. En abril de ese año, después de la muerte de su primera esposa, Theresia Kugler, se unió en matrimonio a la prima donna María Landini, en ese momento el músico mejor pagado de Viena. Ella cantó los roles principales de las obras de Conti representadas entre 1714 y 1721.

Fue también, desde 1713, el compositor de la corte, sucediendo a  Johann Joseph Fux en este puesto. En esta última condición, era responsable del único evento más importante del año, llamado la operea para la estación del carnaval. Se dedicó con notable éxito a la composición de óperas, sobre todola forma más alta de óperas cómicas. Su trabajo mejor fue la ópera tragi-cómica "Don Chisciotte in Sierra Morena",  en colaboración con el libretista Pietro Pariati, que es un modelo de su tipo por la clara delineación de cada carácter separado. Fue presentada primero en el Carnaval de 1719 en Viena, y después (1722) en Hamburgo, en alemán. Su primera ópera, "Cleotide", se produjo en Londres en 1709, y las canciones publicadas separadamente por Walsh.

El 28 de agosto de 1723 Conti participó como tiorbista en la primera representación de la ópera “Costanza e Fortezza” de Johann Joseph Fux. Después de la muerte de María Landini, ocurrida en 1722, fue nombrada en 1724 prima donna Anna Maria Lorenzana, que llevó a cabo tres obras de Conti, y se convirtió en su esposa en abril de 1725.

Abandonó su puesto de tiorbista en 1726 y en el período 1729-32, debido a problemas de salud; salió de la capital de Austria y regresó a Italia. Francesco Bartolomeo Conti era un músico enormemente prolífico y altamente respetado en la corte Vienesa en su tiempo. Cuando renunció, tomó más de un año a los oficiales de la corte de Habsburgo para encontrar un reemplazante adecuado. Andando el tiempo, consiguieron nada menos que un talento como el de Antonio Caldara, pero incluso le exigieron que estuviera junto a él durante los pocos meses que Conti pudo volver a sus deberes en 1732. Conti produjo dos nuevas obras dramáticas antes de perecer ese mismo año a la edad de 50 o 51 años.

El catálogo de sus obras comprende 16 grandes óperas, 13 serenatas o feste teatrali y 9 oratorios, cuyas partituras se encuentran casi enteras en la Biblioteca Imperial y en los archivos del Gesellschaft der Musikfreunde en Viena. Johann Mattheson, en su Vollkommene Kapellmeister (1739), lanza una grave mancha sobre el carácter de Conti a causa de una confusión entre él y su hijo Ignaz. El error fue corregido por Quantz en el Historisch-kritische Beyträge de Marpurg (1754), y por Gerber en su Neues Lexicon, pero Fetis mantuvo la autenticidad de la anécdota en la Revue musicale (1827), e incluso la repitió en su Biographie universelle  después que los hechos reales se habían hecho conocidos por Molitor en el A.M.Z. (1838).

La producción sobreviviente de Francesco Bartolomeo Conti se consagra principalmente a las cantatas sacras y seculares, misas, oratorios y óperas. Un volumen de su música instrumental publicado en Londres en 1707 está perdido, pero nueve sinfonías, extraídas de las óperas, todavía existen, junto con la que es probablemente la sonata conocida más temprana para la mandolina. Las cantatas y oratorios de Conti son sólidos y reflexivos. Una de ellas, la Cantata "Languet anima mea", sobrevive en una versión manuscrita de 1716 como arreglada por J.S. Bach (BWV deest I 006). La producción de cantatas de Conti es de tal calidad que puede resistir comparación con obras similares de J.S. Bach, Georg Philipp Telemann y Antonio Vivaldi; sin embargo, muchas de sus cantatas sobreviven en una contextura de dos partes que sólo consisten en línea vocal y continuo. Sus oratorios (aproximadamente diez) fueron compuestos sobre libretos de Pariati ("Galatea vendicata", 1719; revisada en 1724), "Zeno" ("Griselda", 1725; el oratorio "David", 1724) y otros. Conti compuso más de 30 óperas (incluyendo intermezzos), de las cuales la primera, “Cleotide” (1706), fue la más popular durante su vida. Desgraciadamente, este trabajo está perdido aparte de referencias que aparecen en otro pasticcio; sin embargo, su "Don Chiscotte in Sierra Morena" (1719) ha ganado bastante atracción en los tiempos modernos, llegando a ser la obra más conocida de Conti, fuera de "Languet anima mea". También compuso cantatas de cámara; Misas y otras obras sacras para voces con instrumentos; unas pocas obras puramente instrumentales.  Conti también era un excelso intérprete de mandolina y prolífico compositor. De hecho, escribió las primeras sonatas para el instrumento. No obstante la posición de Conti como tiorbista, sus composiciones raramente hacen uso del instrumento, incluso en el conjunto de continuo.

Las obras compuestas entre 1714 y 1725 fueron principalmente escritas para la temporada de carnaval y  para celebrar los cumpleaños y los onomásticos de los miembros de la familia imperial. Entre sus obras se recuerda especialmente su primera ópera, es decir el dramma per musica “Cleotide”; algunas partes de este trabajo, a la fecha perdidas en el original, se utilizaron para un pasticcio producido y realizado en Londres en 1709 en el Queen's Theatre y también fueron usadas por Georg Friedrich Haendel para su pasticcio “Ormisda”,  representado el 4 de abril de 1730.

Recientemente se ha descubierto que Francesco Conti es el verdadero autor de la hermosa aria “Il mio bel fuoco”, atribuida durante cerca de dos siglos a Benedetto Marcello.

Tal como otros compositores contemporáneos acostumbraban, también compuso varios interludios cómicos, que se insertaban en las obras propias y en las de otros. Aunque conocido por los públicos modernos por sus composiciones, en su época era renombrado como el más grande intérprete viviente en tiorba y mandolina.

"Sento gia mancar la vita" del oratorio "Il Martirio di San Lorenzo" - Mezzosoprano: Bernarda Fink