Cirillo, Francesco

Cantante, poeta y compositor

Italiano Barroco

Grumo Nevano, 4 de febrero de 1623 - †Nápoles, h. 1667

Procedente de la  "Terra di Lavoro", de donde procedían tradicionalmente los comici dell'arte de Campania. Su apellido se escribe también Cerilli.

A la edad de 12 años lo enviaron a Roma.

Vista de Nápoles

Según su contrato de matrimonio del 5 de junio de 1654, había estado antes en Nápoles por aproximadamente tres años; debe de haber trabajado allí con el Febiarmonici, un grupo de cantantes del norte de Italia que produjeron las primeras óperas dadas en Nápoles. Un contrato de junio de 1655 lo menciona entre los miembros de la “Accademia de' musici, detta de' Febi Armonici”. Este grupo puede haber incluido algunos de la antigua compañía, aunque ellos ahora (desde abril de 1654) actuaron en la primera casa de ópera pública en Nápoles, el Teatro San Bartolomeo, en lugar de en el palacio real, donde el virrey, conde d'Oñate, había patrocinado las primeras actuaciones de la ópera napolitana.

Entre las primeras óperas dadas en San Bartolomeo están "Orontea regina d'Egitto" en 1654, ‘arricchita di nuova musica da Francesco Cerilli Napolitano' (Allacci), e "Il ratto d'Elena" (sobre un libreto de Gennaro Paolella) en enero de 1655, una de las primeras originalmente escritas para Nápoles, también con música de Cirillo. La última es muy dependiente de los modelos venecianos (el tema es comparable al del libreto de Giulio Strozzi "La finta pazza") pero con un número excesivo de arias y canzonettas. Cirillo presumiblemente continuó trabajando para la ópera de Nápoles durante varios años, probablemente más como director de música y arreglista de óperas importadas de Venecia que como compositor. Cantó los papeles del barítono de "Dario y Nicarco en Statira" (1666) y la parte del tenor o falsete cómico de la vieja "Ceffea in Scipione" (1667), ambas  de Cavalli.

La "Orontea" napolitana no tiene ninguna relación musical con la de Antonio Cesti, que se suponía durante mucho tiempo que había sido presentada y estrenada en Venecia en 1649. Parece claro ahora que la “Orontea” de Cesti originada en Innsbruck en 1656, considerando la escena veneciana original, ahora perdida, puede haber sido de Lucio, compositor de otra ópera realizada en Nápoles en 1654, "Gli amori d'Alessandro Magno". Así es imposible determinar si la "Orontea" napolitana contiene alguna música de la "Orontea" veneciana o fue completamente restablecida por Cirillo. La importancia de Cirillo como el ‘primo operista napoletano' descansa principalmente en ciertas formas de producción teatral y su papel en la selección del repertorio. Su estilo musical es bastante superficial y rudimentario comparado con esa corriente en Venecia, a juzgar por las pocas escenas de Orontea que -puesto que ellas corresponden a los cambios en el texto veneciano- son ciertamente suyas.

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