Chéron, André

Organista, clavicordista, director de orquesta y compositor

Francés Barroco

París, bautizado 6 de febrero de 1695 - †Paris, enterrado  7 de octubre de 1766

Nacido en una familia de músicos y fabricantes de instrumentos.

Opera de París

Estudió desde 1702 bajo Nicolas Bernier como niño corista en la Ste Chapelle , donde en 1713 asumió los deberes de organista auxiliar. Alrededor de 1729 estaba en el entorno del adinerado patrocinador de las artes Bonnier de la Mosson, a quien dedicó sus Opp.1 y 2. Sirviendo en la misma casa Parisiense estaba Jean-Marie Leclair l'aîné quien, aunque era sólo dos años menor que Chéron y ya internacionalmente conocido, estudió armonía y contrapunto con él. Una década más tarde Leclair, con sus conciertos para violín Op 7, reconoció su deuda en una cálida carta de dedicatoria a Chéron en la que declaraba que, ‘todo el mundo sabe que yo soy su alumno… Si un poco de belleza se encuentran aquí, yo lo debo a las sabias lecciones que recibí de usted' . 

Chéron se unió a la Opéra de París en 1734 como clavicordista, y cinco años después fue promovido a batteur de mesure, reemplazando a Rebel. A sus deberes dirigiendo se agregó en 1750 el de maître de chant de la Opéra, culminando en la posición de inspecteur de l'Opéra. Su administración vio importantes premières tales como "Scylla et Glaucus" de Leclair (1746), "Zoroastre" (1749) y "Les Paladines" (1760) de Rameau, "La serva padrona" e "Il maestro di musica" (ambos 1753) de Pergolesi, y "Le devin du village" de Rousseau (1753). 

Chéron también aparecía frecuentemente tocando el clavicordio o continuo de órgano en el Concert Spirituel y en la corte. En ambos lugares sus motetes o cantatas sacras para voces solistas y orquesta, con o sin  coro, disfrutaron de favor por más de un cuarto de siglo; también se conocieron bien en las provincias francesas. Su música es de un tono conservador, siguiendo a Lully para la música de teatro, a Corelli y Couperin para la música instrumental, y a Lalande y Campra (padrino de Chéron) para la música sacra. Sus composiciones instrumentales, de menor importancia, sobreviven, mientras que sus motetes, de importancia histórica, están perdidos.

Selección de "Trio Sonata para 2 flautas y continuo en Sol Mayor Nº 3"