Carapella, Tommaso

Compositor

Italiano Barroco

Cerreto Sannita, Benevento, Campania, 1653/54 - †Nápoles, 20 de septiembre de1736

De sus estudios musicales no hay huellas, tal vez fue alumno del Conservatorio de S. Maria di Loreto, en Nápoles.

Desde 1679 a 1681 fue quizás organista de la Iglesia de la Anunciación y la Santísima Trinidad de los Peregrinos.

Conservatorio Santa Maria di Loreto, Nápoles

Posteriormente fue director de coro en la iglesia de Monteoliveto y de Santa Anna dei Lombardi en Nápoles. Aunque compuso algunas óperas, no se  dedicó a este género, sino que escribió numerosas obras de circunstancia para instituciones como la Congregación de Santa Catalina en Celano y para varias familias nobles de Nápoles, incluyendo los Spinelli, los Pignatelli y los Carafa. Sus canciones para dos voces, dedicadas al emperador Carlos VI, publicadas en 1728, son un ejemplo de su gracia melódica y de su conocimiento del contrapunto. Los coros para la tragedia “Domiziano” del Duque Annibale Marchese, publicados en el segundo volumen de las tragedias cristianas en 1729, lo acerca a maestros tales como Durante, Leo y Mancini.

Encantó a la ciudad de Nápoles con sus composiciones que, aunque en el estilo antiguo, escritas en el madrigalesco italiano, unían energía con sabor y sentimiento. No se sabe quién fue su maestro, pero sus composiciones obtuvieron la aprobación de los eruditos, tanto en teoría como en práctica de la música. Las sólidas doctrinas y puros principios que habían presidido la fundación de la escuela napolitana, bajo cuyos auspicios habían sido producidos sus numerosos grandes trabajos, reavivados bajo la pluma de CarapelIa, o más bien, él fue uno de sus mayores defensores religiosos, y se esforzó para prevenir la difusión del mal gusto o las doctrinas falsas, y la destrucción de los sagrados y venerados vestigios de la antigua simplicidad. En el momento en que terminó sus estudios los himnos y cantatas disfrutaban grandemente del favor de la nación, y compuso principalmente en este estilo. Todavía se canta uno de sus himnos religiosos en Nápoles, en la fiesta de Santa Francesca Romana. Carapella puso después en música, con gran éxito, la ópera titulada "Massimi". Después de haber tenido éxito sucesiva e igualmente tanto en estilos sagrados como profanos, y tomado posición entre los mejores maestros de su escuela y de Italia, publicó una colección de sus himnos y cantatas para dos voces, distinguida por su perfección en melodía; una obra que lo recomienda a la estima de la posteridad, aun cuando no es su único mérito para merecer honorable recuerdo.

El respeto y la reputación que tenía en su época se evidencian en el recuerdo de Carapella por parte de Benedetto Marcello en su "Estro Poetico Armonico”, por el Padre Martini, quien en su Historia de la música alaba sus madrigales, y del Marqués de Villarosa en sus memorias. En 1729 Carapella, que no estaba casado ni tenía parientes, se retiró al convento de Monte Oliveto, donde residió hasta su muerte.
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