Buxtehude, Dietrich

Organista y compositor

Danés Barroco

Helsingborg, Escania, 1637 - †Lübeck, Alemania, 9 de mayo de 1707

Otros afirman que nació en Bad Oldesloe en el Ducado de Holstein, hoy Schleswig-Holstein en Alemania, que en aquel tiempo formaba parte de la Monarquía danesa.

Nació con el nombre de Diderik Buxtehude, pero al vivir en Alemania germanizó su nombre y firmaba como Dieterich Buxtehude.

Dietrich Buxtehude

Era hijo de un organista de iglesias, heredando el talento y algunos dones de su padre, Hans Jensen Buxtehude, con quien viajó en 1639 a Hälsingborg en Suiza. Aprendió a tocar el órgano de la mano de su padre y en 1657 fue nombrado organista de la Marienkirche del lugar. En 1660 fue nombrado organista de la iglesia alemana de Elsinore.

Se casó con Anna Margarethe, la hija de Franz Tunder (el organista titular de la Marienkirche de Lübeck) y más tarde, en 1668, sucedió a Tunder como organista de la Marienkirche de Lübeck, donde al parecer permaneció el resto de su vida. Su cargo en la ciudad libre imperial de Lübeck le permitió desarrollar una amplia carrera musical y su autonomía fue un auténtico modelo para las carreras de maestros barrocos posteriores, como Georg Friedrich Händel, Johann Mattheson, Georg Philipp Telemann y Johann Sebastian Bach.

Pintura de Johannes Voorhout que muestra a Dietrich Buxtehude tocando la viola da gamba junto a Johann Adam Reincken al clavicordio-1674

La tradición de Abendmüsiken (Conciertos de Adviento) había aparecido ya en la Marienkirche cuando Buxtehude llegó allí, pero en 1673 él modificó las fechas habituales que pasaron a ser los cinco últimos domingos antes de Navidad, y además de algunos de sus oratorios, en estos recitales se escuchaba gran variedad de música vocal e instrumental. La fama de Buxtehude trascendió los límites de Lübeck; asi Pachelbel le dedicaba, en 1699, su Hexachordum Apollinis. En 1703 recibió la visita de Haendel y Mattheson. Por aquel entonces Buxtehude ya tenía 66 años y estaba preparado para retirarse. Les ofreció su cargo a ambos, pero tenían que cumplir la tradición de casarse con su hija mayor, Anna Margarethe. Tanto Händel como Mattheson rechazaron la oferta y se fueron al día siguiente de su llegada. En 1705, Johann Sebastian Bach (de veinte años de edad) anduvo más de 320 kilómetros desde Arnstadt para conocerlo. Permaneció con el maestro casi tres meses: acudió a los Conciertos de Adviento, le oyó tocar y aprendió de él.

Buxtehude fue el mejor compositor alemán entre Schutz y J. S. Bach, así como la figura más representativa de la escuela germano-danesa que floreció durante su vida en las costas del Mar Báltico. Debe la fama, sobre todo, a su música para órgano, aunque también es muy significativa su música sacra. Sus contemporáneos lo reconocían como el mejor organista de su época.

Sus obras para órgano forman parte del repertorio habitual para este instrumento y frecuentemente se interpretan en recitales y misas. Como compositor produjo una amplia variedad de piezas vocales e instrumentales, y su estilo influyó enormemente a muchos compositores, incluido Johann Sebastian Bach. Hoy en día es considerado el más destacado compositor germano de su tiempo, entre Heinrich Schütz y Bach.

Buxtehude debe su renombre a la obra compuesta para el órgano, la más considerable de Alemania septentrional, que anuncia a la de Johann Sebastian Bach y sobrepasa a toda la de sus contemporáneos. Siguió la línea inaugurada por Sweelinck, siendo el máximo exponente de la llamada “escuela organista del Norte”, caracterizada por su gusto a las grandes arquitecturas musicales, con riqueza y libertad de imaginación que se expresaban perfectamente a través de los recursos sonoros de los grandes instrumentos creados por los artesanos septentrionales.

La obra de Buxtehude se caracteriza por sus preludios y corales, por el aspecto complejo y grandioso de la arquitectura, la invención melódica y rítmica y la riqueza del contrapunto: sus obras no están divididas claramente en una parte dedicada al virtuosismo y otra al desarrollo contrapuntístico, sino que se suceden alternativamente episodios de los dos tipos de secciones.

Buxtehude compuso música sacra en una época en que los compositores conocidos preferían cultivar las nuevas formas profanas: la ópera, el concierto y la sonata. El grueso de su trabajo viene representado por música vocal, con una amplia variedad de estilos, y piezas para órgano, que consisten básicamente en series de corales y otras formas variadas de gran tamaño.

La música de cámara representa una parte muy pequeña de la obra superviviente. Para clavecín compuso una veintena de suites (de las cuales algunas se atribuyen a Nicolas Lebègue, seis variaciones y veinte sonatas en trío (para violín, viola da gamba y bajo continuo).

Buxtehude sigue el modelo de Corelli de la sonata a dos y a tres voces. La única obra de Buxtehude que se editó durante su vida fueron precisamente sonatas de cámara, para violín, viola da gamba y clave, a mediados de la década de 1690; hubo un primer libro en 1694 y un segundo en 1696.

Salvo algunos cantos nupciales, la obra vocal de Buxtehude es sacra. Compuso más de cien cantatas sobre textos en alemán y latín. Compuso una misa breve a cinco voces, el motete "Benedicam Dominum" a veinticuatro voces, y varios oratorios, desgraciadamente perdidos en su mayor parte. Se conservan los libretos, pero no las partituras, lo cual es particularmente desafortunado, porque sus oratorios alemanes parecen haber sido el modelo para las obras posteriores de Johann Sebastian Bach y Georg Philipp Telemann.

Destacan sus composiciones para clavicémbalo. Junto a Bach, es el responsable de la creación de un amplio repertorio específico para este instrumento, en lugar de usarlo como mero acompañamiento del canto. Compuso tocatas, fantasías, fugas, pasacalles y sonatas.

Los preludios forman la parte principal del trabajo de Buxtehude y son considerados su principal contribución a la música del siglo XVII. Son composiciones en secciones que alternan las partes improvisadas con las partes de estricto contrapunto, normalmente fugas. Aunque esto último recuerda a las tocatas de Frescobaldi, las obras de Buxtehude son mucho más estrictas que ninguna otra tocata de su época.

7ª Cantata "Ad faciem" de "Membra Jesu Nostri", BuxWV 75