Berthod, François

Poeta y compositor

Francés Barroco

Activo entre 1656 y 1667

Es muy poca la información que existe sobre su vida.

Palacio real de Fontainebleau

Era un Cordelier (un tipo de fraile franciscano), pero su nombre no aparece en la lista de escritores de su orden. Sus escritos para la edificación del creyente incluyen "Le vray chemin du ciel pour les agonisans" (1656), "Emblesmes sacrez tirez de l´Escriture saincte" (1655-65) y "L´histoire de la pasión de N. Sauveur Jésus-Christ" (1666). Berthod continuó en la tradición de Irénée d'Eu y muchas otras figuras religiosas del  siglo XVII especializados en la producción de contrafacta sacra.

Fue para la recreación de las monjas de Maubuisson y Val-de-Grâce, París, que produjo tres libros de "Airs de dévotion à deux parties" publicados por Robert Ballard (iii) (París, 1656, 1658, 1662); algunas de las piezas son con continuo. Las melodías son de airs populares de Lully, Lambert, Moulinié y otros compositores franceses de la época. Normalmente las listas de los volúmenes citan las primeras líneas de los originales seculares; sólo las últimas seis piezas del tercer libro se atribuyen a un compositor, Gobert. Berthod explica que había cambiado las palabras tan poco como fue posible para no estropear las melodías.

También publicó un libro de motetes para voz sola sin acompañamiento,"Parolles très dévotes mises en chant pour glorifier Dieu pendant l´élévation" (París, 1665), sobre textos en latín tomados de la liturgia. Las melodías, del propio Berthod, son adaptadas del canto Gregoriano. Estipula en su prólogo que los ornamentos y accidentes usados en la música secular deben usarse en su  interpretación. Con François Paschal, se encargó de revisar los libros de plainchant romano que habían sufrido muchos cambios después del Concilio de Trento. El resultado fue el "Service de l´église" (1667), una colección de cantos litúrgicos en latín, impresos en neumas (notación antigua).

Berthod predicaba especialmente en la corte durante las visitas reales a Fontainebleau, donde  había interpretado sus ‘Airs pieux & innocens' ante la reina. Posiblemente para premiar su fidelidad durante los años de Fronda (1648-53), el rey le otorgó ciertas asignaciones diplomáticas. Sus vivas “Mémoires” dejan evidencia de su audacia, su astucia e incluso su amor por los deportes.

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