Benevoli, Orazio

Organista y compositor

Italiano Barroco

Roma, 19 de abril de 1605 - †Roma, 17 de junio de 1672

Hijo de un confitero francés de origen lorenés, Robert Vénevot (el apellido fue sucesivamente italianizado en Benevolo y Benevoli), que se había establecido en Roma entre 1580 y 1590.

Ffue bautizado el 21 de abril en la iglesia parroquial de San Salvatorio de Cupellis.

Iglesia San Luigi dei Francesi, Roma

Orazio fue alumno de Bernardo Nanini, siendo admitido en febrero de 1617 en la escuela coral de la iglesia de San Luigi dei Francesi, donde fue monaguillo y tuvo como maestros a Vincenzo Ugolini y Lorenzo Ratti, hasta 1623. En 1623 los rectores de San Luis reorganizaron la entidad musical de la iglesia y cerraron el coro. Benevoli recibió una compensación por su buen servicio y siendo un talentoso organista encontró rápidamente trabajo en febrero de 1624 como maestro di capella de la iglesia vaticana de Santa Maria en Trastevere. A comienzos de 1630 cambio este puesto por el de la iglesia di Santo Spirito en Sassia, sucediendo a Gregorio Allegri y ocupó además el puesto de organista y maestro de música. Desde 1624 a 1640 aproximadamente mantuvo el puesto de maestro de capilla en su ciudad natal, pero también en Viena y en el Vaticano. Benevoli introdujo trompetas y timbales en una misa compuesta para la catedral de Salzburgo en 1628.

En 1638 retornó a San Luigi y sucedió a Ugolini como profesor. Se mantuvo en el cargo hasta 1644, cuando viajó a Bavaria a dirigir la capilla ducal. De 1644 a 1646, permaneció al servicio del archiduque Leopold Wilhelm de Habsbourg, luego regresa a Roma en 1646, trabajando primero en Santa Maria Maggiore y luego toma la dirección de la Cappella Giulia de la basílica de San Pedro de Roma, cargo que conservará hasta su muerte. Benevoli fue Guardiano della Congregazione di Santa Cecilia en 1654, 1665 y 1667 y entre sus alumnos están Ercole Bernabei, Antimo Liberati y Paolo Lorenzani.

Como director de la Capella Giulia tuvo la oportunidad de componer para las ceremonias más importantes de Roma. Cuando ciertos cantantes pontificios fueron invitados a la primera Gran Misa de 1632 fue una obra para seis coros de Benevoli la que se interpretó. En diciembre de 1655 Roma dio la bienvenida a la Reina Cristina de Suecia y el Papa Alejandro VII pidió un Te Deum para que fuera cantado en San Pedro celebrando la conversión de la reina a la fe católica, y nuevamente fue Benevoli quien produjo la música.

Benevoli es conocido por su agilidad fuera de norma en polifonía: compuso en efecto múltiples piezas para decenas de voces repartidas en cuatro o doce coros. Liberati afirma que Benevoli era superior a su maestro, y todos otros compositores, en el arte de escribir la fuga y el contrapunto en estos coros.

El Doctor Burney cita una misa de esta clase, compuesta por Benevoli, que sobrepasa, en efecto, todo lo que él había conocido de este estilo. Esta es probablemente la misa que Benevoli compuso para el término de la plaga en Roma, para seis coros, de cuatro partes cada uno, consistiendo la obra de veinticuatro partes diferentes. Esta fue interpretada en la Basílica de San Pedro, de la que era el maestro Di capella; y los cantantes, que ascendían a más de doscientos, fueron ubicados en los diferentes círculos del domo, ocupando el sexto coro la cumbre de la cúpula.

Las composiciones sacras de Benevoli frecuentemente hacen uso de cuatro o más coros. Muchos de sus trabajos son macizos y en el estilo Barroco Colosal, siendo considerado por mucho tiempo el mejor sucesor de Palestrina.

Lamentablemente Benevoli no publicó ninguna de sus grandes obras corales. Sólo unos motetes más pequeños, para dos y tres voces, aparecieron en colecciones, con música de distintos compositores, publicadas en Roma y en el norte de Italia. Con todo, su reputación para componer música policoral permaneció por varias generaciones y uno de sus sucesores en la Capilla Giulia, el profesor Pitoni, empleaba las partituras como modelos para estudiar el género. Algunas de esas ediciones de estudio se preservaron y recién en 1950 fueron publicadas. El resto de su obra sigue almacenada en las bibliotecas.

Himno sacro "Plaudite timpani"